Vista exterior de la planta de baterías Gen6 de BMW Group en Irlbach-Straßkirchen. Foto: BMW Group.
La instalación alemana recibió una inversión cercana a 1.000 millones de euros y comenzó a ensamblar baterías de sexta generación para el nuevo BMW i3. A plena capacidad empleará a unas 1.600 personas.
La fábrica de baterías BMW de Irlbach-Straßkirchen, en Baviera, inició oficialmente su producción en serie. El nuevo complejo se convierte en una pieza central de la estrategia eléctrica del fabricante alemán: abastecerá con baterías de alto voltaje a la planta de Múnich, donde se producirá el próximo BMW i3 de la familia Neue Klasse.
El anuncio fue realizado por BMW Group el 1 de octubre de 2026. La compañía informó que aceleró la puesta en marcha ante la demanda prevista para sus nuevos modelos eléctricos y que la operación comenzará directamente con dos turnos. El proyecto representa una inversión cercana a 1.000 millones de euros y, una vez completado su despliegue, contará con aproximadamente 1.600 trabajadores.
Una planta diseñada para producir cientos de baterías al día
El recinto ocupa unas 60 hectáreas y su área productiva suma cerca de 50.000 metros cuadrados. Las obras comenzaron en abril de 2024 y la primera batería de preserie salió de la línea en marzo de 2026. Ahora, con dos líneas y alrededor de 500 robots, BMW proyecta ensamblar varios cientos de baterías diariamente.

La producción está altamente automatizada, aunque el control humano continúa siendo relevante en las etapas de supervisión y aseguramiento de calidad. Según BMW, los sistemas digitales registran cerca de 3.500 puntos de datos por cada batería y emplean inteligencia artificial para vigilar parámetros del proceso. Esa trazabilidad permite detectar desviaciones y documentar el historial de cada unidad antes de enviarla a la fábrica de vehículos.
Qué cambia con las baterías Gen6 de BMW
La sexta generación de baterías de BMW utiliza celdas cilíndricas y una arquitectura de 800 voltios. En el nuevo i3, la marca declara una capacidad de 108,7 kWh, autonomía de hasta 906 kilómetros bajo el ciclo WLTP y una potencia máxima de carga continua de 400 kW. En condiciones ideales, el automóvil podría recuperar hasta 423 kilómetros de alcance en diez minutos.
Estas cifras corresponden al modelo y a las condiciones de homologación anunciadas para Europa; no deben interpretarse como especificaciones confirmadas para Chile. Tampoco existe, por ahora, una fecha oficial de llegada del nuevo i3 al mercado nacional.
BMW también sostiene que las emisiones de CO₂ equivalente por watt-hora de las celdas Gen6 son aproximadamente un 33% inferiores a las de las celdas Gen5. La empresa atribuye esa reducción al uso de energías renovables, a procesos más eficientes y a la incorporación de materiales secundarios en materias primas como cobalto, litio y níquel.

Producción local para una red eléctrica global
La apertura forma parte del principio “local para local” de BMW. En vez de transportar baterías terminadas a grandes distancias, el grupo las ensambla cerca de las fábricas de automóviles. Además de Alemania, la red Gen6 incluye instalaciones en Hungría, China, Estados Unidos y México.
En Irlbach-Straßkirchen no se utilizan combustibles fósiles en la operación regular. Parte de la electricidad proviene de paneles solares instalados en el sitio y el resto se compra de fuentes renovables. El ensamblaje de las baterías tampoco requiere agua como insumo productivo, de acuerdo con la información oficial.
El Gobierno de Baviera confirmó el inicio de operaciones y destacó el papel de la planta en la cadena industrial regional. Para BMW, el proyecto también reduce riesgos logísticos en una etapa en que la batería determina buena parte del costo, la autonomía y la velocidad de carga de un vehículo eléctrico.
Por qué importa para Chile
Aunque la fábrica está en Alemania y sus primeras baterías se destinarán al nuevo i3 producido en Múnich, su tecnología anticipa lo que BMW trasladará progresivamente a más modelos eléctricos. En Chile, la marca ya comercializa una gama de vehículos a batería y presenta la Neue Klasse como el comienzo de una nueva etapa de movilidad.
Para el comprador local, la señal más relevante no es solo una autonomía mayor. También importan la carga más rápida, el desempeño térmico y la trazabilidad de la batería, factores que condicionan el uso cotidiano y el valor residual del vehículo. Son avances que se insertan en un mercado donde otras marcas también buscan extender la confianza del usuario; un ejemplo es la garantía de diez años para baterías anunciada por Dongfeng en Chile.
El desafío será comprobar cómo estas promesas se traducen en versiones, precios y redes de carga para nuestro país. La evolución de la demanda tampoco es lineal: durante 2026, las ventas de autos eléctricos en Europa han mostrado diferencias importantes entre marcas y mercados.
