Estación de intercambio Qiji para camiones eléctricos. Fotografía de archivo (2025). Crédito: CATL.
CATL presentó en China una nueva generación de soluciones para camiones eléctricos pesados que combina baterías de gran capacidad con estaciones capaces de intercambiar el paquete principal en aproximadamente cinco minutos. La iniciativa apunta a uno de los principales desafíos del transporte de carga: reducir el tiempo que los vehículos permanecen detenidos para recuperar energía, especialmente en rutas de larga distancia.
El anuncio, realizado el 20 de octubre, incluye nuevas configuraciones de la familia Tianxing II, conocida internacionalmente como Tectrans II, y una expansión de la red Qiji. A diferencia de la carga rápida convencional, el intercambio permite retirar una batería descargada e instalar otra previamente cargada. El procedimiento exige vehículos compatibles, infraestructura especializada y una operación coordinada de inventarios y mantenimiento.
Para aplicaciones de larga distancia, CATL comunicó una variante con batería de 760 kWh y una autonomía declarada superior a 600 kilómetros. Se trata de cifras proporcionadas por el fabricante, sin una homologación independiente publicada para todos los escenarios de uso. La autonomía efectiva dependerá del peso transportado, la topografía, la temperatura, la velocidad y las condiciones de operación.
En paralelo, CATL presentó un sistema de doble batería para flotas. La configuración combina un paquete principal intercambiable instalado en el chasis, disponible en capacidades de 432 o 513 kWh, con una batería auxiliar fija de 77 kWh situada detrás de la cabina. Esta última puede aportar energía cuando el paquete principal se aproxima a su nivel mínimo y permite aprovechar una mayor proporción de su capacidad antes de regresar a una estación.
Según la información divulgada por la empresa, la solución busca reducir la capacidad de batería que los transportistas necesitan contratar en determinados recorridos. También introduce mayor flexibilidad: el paquete intercambiable puede utilizarse bajo un esquema de servicio o arriendo, mientras la batería auxiliar permanece instalada en el camión. Los ahorros reales dependerán de los contratos, tarifas eléctricas y recorridos de cada flota.
La nueva estación Qiji promete completar la sustitución del paquete en alrededor de cinco minutos. CATL señala que el diseño también reduce las exigencias de construcción respecto de instalaciones anteriores. Sin embargo, esa rapidez no significa que un camión eléctrico pueda utilizar cualquier estación: tanto el vehículo como la batería y el mecanismo de intercambio deben compartir estándares compatibles.
El fabricante pretende disponer de 900 estaciones para camiones pesados en China al cierre de 2026, ampliar la red a 2.000 durante 2027 y alcanzar 10.000 en el largo plazo. Es importante distinguir estas metas de la infraestructura efectivamente operativa: las cifras futuras representan planes anunciados y pueden cambiar según inversión, permisos y adopción comercial.
CATL sostiene que sus nuevos módulos estandarizados requieren menos componentes y reducen los costos respecto de sus productos anteriores. Estas estimaciones todavía no constituyen una comparación independiente del costo total de propiedad frente a camiones diésel o eléctricos de carga convencional. Para evaluar la viabilidad económica también es necesario considerar mantenimiento, utilización diaria, precio de la energía, financiamiento e infraestructura.
El intercambio de baterías puede ser especialmente atractivo en rutas logísticas repetitivas, terminales portuarios, centros de distribución y operaciones con horarios estrictos. En estos casos, la estación se integra a un sistema planificado de transporte. En rutas dispersas o con baja utilización, la inversión y la disponibilidad de baterías de reemplazo podrían convertirse en obstáculos.
En Chile, la noticia tiene relevancia por la importancia del transporte de carga, la minería y los recorridos entre regiones. No obstante, CATL no anunció una red Qiji chilena, precios locales ni una fecha de introducción comercial. Tampoco corresponde interpretar los planes chinos como una confirmación de despliegue en Sudamérica.
La compañía ha explorado colaboraciones internacionales vinculadas con la electrificación del transporte, incluido un entendimiento preliminar con DHL para estudiar corredores logísticos europeos. Ese antecedente muestra interés por otros mercados, pero no equivale a una red de intercambio ya implementada en Europa.
El anuncio deja planteada una alternativa tecnológica a la carrera por instalar cargadores de potencia cada vez mayor. Su éxito dependerá menos de una cifra aislada de cinco minutos que de la compatibilidad entre fabricantes, el costo de la infraestructura y la posibilidad de mantener camiones operativos durante jornadas exigentes.
Fuentes
Reuters, 20 de octubre de 2026; CnEVPost, 20 de octubre de 2026; CATL, sala de prensa oficial.
