Una ola de amenazas de bomba contra vuelos comerciales mantiene en alerta a varios países europeos. Al menos 35 vuelos habían sido afectados hasta la mañana de este viernes 6 de noviembre de 2026, según un recuento de Reuters recogido por El País. Las advertencias han obligado a desviar aeronaves, inspeccionar aviones y movilizar cazas militares. Hasta el momento, las revisiones comunicadas no han encontrado explosivos.
La situación se intensificó el jueves 5 de noviembre, cuando se contabilizaron 27 vuelos afectados en una sola jornada. El balance sigue abierto: durante este viernes se notificaron nuevos incidentes en rutas que involucran a Dinamarca, República Checa, Francia e Italia. Por ello, los 35 casos son un recuento provisional, no una cifra definitiva de toda la semana.
Un vuelo de Aer Lingus fue desviado a una base militar francesa
Uno de los episodios más notorios involucró al vuelo EI402 de Aer Lingus, que viajaba desde Dublín hacia Roma con 151 pasajeros y seis tripulantes. Tras recibirse una amenaza, el Airbus A320 fue desviado el jueves a la base aérea de Évreux, Francia, donde intervinieron equipos especializados. Aviones de combate franceses participaron en la operación de interceptación y escolta.
La aerolínea señaló que la seguridad de los ocupantes era su prioridad. Las autoridades francesas investigan también las circunstancias de la coordinación entre la tripulación y los organismos militares durante el desvío. El avión aterrizó sin que se reportaran lesiones.

Ryanair, Finnair, Wizz Air y otras compañías también fueron afectadas
Los incidentes se extendieron por distintos aeropuertos y aerolíneas. En Bulgaria, la fuerza aérea escoltó a tres aviones comerciales, mientras un vuelo de Ryanair entre Londres y Sofía fue desviado a Plovdiv. En Italia, un vuelo de Finnair desde Helsinki a Roma recibió acompañamiento de unidades militares antes de aterrizar en su destino.
En España, la Guardia Civil informó de tres amenazas enviadas por correo electrónico que involucraban un vuelo de Air Europa y dos de Iberia. En Polonia, un avión de LOT que se preparaba para despegar desde Varsovia hacia París fue detenido y sus pasajeros trasladados a otra aeronave. También se reportaron revisiones o alertas que afectaron a servicios de easyJet, Wizz Air y Air Serbia.

Nuevas alertas este viernes 6 de noviembre
El viernes, una aeronave de Wizz Air que volaba desde Praga a Roma fue desviada a Venecia tras una nueva amenaza y aterrizó de forma segura. También se investigó un aviso relacionado con un servicio de Ryanair entre Roma y Lisboa. En Copenhague, la policía acudió al aeropuerto por amenazas relacionadas con el tráfico aéreo, pero indicó que no existía un peligro inmediato para los pasajeros y que la operación continuaba.
La sucesión de avisos no implica que todos los aeropuertos europeos hayan suspendido operaciones: las medidas se adoptan según cada amenaza, su evaluación de riesgo y las instrucciones de las autoridades competentes.

¿Quién está detrás de las amenazas?
Hasta ahora no existe una atribución oficial comprobada. Expertos consultados por Reuters señalaron que el patrón podría ser compatible con una operación coordinada de tipo híbrido, aunque también contemplan amenazas individuales y casos de imitación. Las autoridades no han presentado pruebas que permitan responsabilizar a un Estado u organización concreta.
Es importante distinguir entre las hipótesis de seguridad y los hechos confirmados. Que varios vuelos hayan recibido mensajes similares en pocos días no demuestra, por sí solo, un origen común.
¿Qué ocurre cuando un avión recibe una amenaza de bomba?
Las aerolíneas y las autoridades evalúan la credibilidad de cada aviso y deciden si corresponde inspeccionar la aeronave, evacuar a sus ocupantes, retrasar la salida o desviar el vuelo. En el aire, la tripulación coordina las decisiones operativas con el control de tránsito aéreo y los organismos de seguridad. Una alerta puede terminar siendo falsa, pero igualmente producir costos y retrasos significativos.
El impacto va más allá del vuelo afectado: una desviación puede alterar la disponibilidad de aeronaves y tripulaciones, provocar conexiones perdidas y obligar a reorganizar servicios posteriores. Las investigaciones continúan mientras las autoridades intentan determinar si los incidentes están relacionados.
Fuentes y verificación: Reuters, 6 de noviembre; El País, recuento de 35 vuelos y 16 países; Associated Press, protocolos de respuesta; y RTÉ, información sobre Aer Lingus y vuelos afectados. Actualización editorial: 6 de noviembre de 2026.
Imagen de portada: Airbus A320neo de Aer Lingus fotografiado en 2022; no corresponde al avión del incidente. Foto: Anna Zvereva / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.
