Vehículo eléctrico conectado a un cargador. Imagen: CHUTTERSNAP/Unsplash.
Leapmotor y el grupo estatal FAW profundizarán su colaboración tecnológica en áreas decisivas para el futuro del automóvil. Las compañías chinas acordaron trabajar en sistemas de propulsión electrificados y en baterías de nueva generación, incluyendo tecnologías de estado sólido, sodio, litio-ferrofosfato de carga ultrarrápida y químicas ricas en manganeso.
El acuerdo contempla que Leapmotor participe como inversionista estratégico en una ronda de financiamiento Serie A de Qixin Power, filial de FAW dedicada a sistemas de propulsión. Paralelamente, la automotriz privada colaborará con China Automotive New Energy Battery Technology, unidad vinculada al grupo estatal.
La información fue comunicada por FAW y recogida este 17 de septiembre por Reuters. Las empresas no detallaron públicamente el monto de la inversión ni un calendario definitivo para convertir las tecnologías anunciadas en vehículos de producción.
Una alianza que va más allá de fabricar automóviles
Leapmotor y FAW ya habían iniciado una relación durante 2025. Uno de los proyectos considera el suministro de una plataforma eléctrica de Leapmotor para un futuro modelo premium de Hongqi, marca perteneciente al conglomerado estatal.
El nuevo paso amplía esa cooperación hacia componentes esenciales. Qixin Power trabaja en motores híbridos, unidades eléctricas y sistemas de autonomía extendida, mientras la división de baterías aborda diferentes químicas y procesos industriales.
Para Leapmotor, participar en el financiamiento de la filial permite acceder a recursos y capacidades de uno de los grupos automotores más grandes de China. Para FAW, la alianza entrega velocidad de desarrollo y la experiencia de una compañía que ha crecido rápidamente en vehículos eléctricos y de rango extendido.

Baterías de estado sólido y sodio
Las baterías de estado sólido reemplazan total o parcialmente el electrolito líquido convencional por materiales sólidos. La industria espera que esta tecnología permita mejorar la densidad energética, reducir riesgos térmicos y acelerar la carga. Sin embargo, los elevados costos y la dificultad de producirlas a gran escala todavía limitan su aplicación masiva.
Las baterías de sodio siguen una lógica diferente. Utilizan un material más abundante y económico que el litio, aunque normalmente ofrecen menor densidad energética. Pueden resultar atractivas para automóviles urbanos, sistemas estacionarios o mercados donde el costo tiene mayor importancia que la autonomía máxima.
La alianza también menciona baterías ricas en manganeso y unidades LFP de carga ultrarrápida. La química litio-ferrofosfato se ha expandido por su estabilidad, durabilidad y costo, especialmente en China. Mejorar su velocidad de recarga permitiría reducir una de las diferencias frente a soluciones más costosas basadas en níquel.
Híbridos y autonomía extendida siguen en el plan
El acuerdo no se limita a vehículos eléctricos puros. Qixin Power y Leapmotor trabajarán en motores para híbridos, sistemas de tracción eléctrica y extensores de autonomía. En estos últimos, un motor de combustión genera electricidad, pero la propulsión de las ruedas recae principalmente en los motores eléctricos.
Esta arquitectura ha ganado popularidad en China porque permite circular diariamente utilizando la batería y afrontar viajes largos sin depender exclusivamente de cargadores. El crecimiento de estas alternativas coincide con la discusión europea sobre la entrada de automóviles híbridos fabricados en China.
Los fabricantes chinos están utilizando una estrategia multienergía: eléctricos, híbridos enchufables y vehículos de rango extendido conviven para responder a distintas infraestructuras y hábitos de uso. La combinación reduce el riesgo de apostar todos los recursos a una sola tecnología.
FAW atraviesa una reorganización mayor
FAW no solo está cerrando acuerdos con Leapmotor. El grupo aparece relacionado con una operación mediante la cual GAC podría adquirir una participación en una empresa automotriz conjunta. Aunque la filial involucrada no fue identificada inicialmente, distintas fuentes vincularon el movimiento con la estructura comercial de Toyota en China.
Motor Prime informó sobre la alianza entre GAC y FAW que podría reorganizar el negocio de Toyota. Ambos movimientos muestran cómo los grandes grupos estatales están buscando socios con capacidades tecnológicas y estructuras más ágiles.
FAW controla marcas como Hongqi y Bestune, además de mantener empresas conjuntas con fabricantes internacionales. La presión competitiva de BYD, Geely, Chery, Xiaomi y otros actores obliga a acelerar las decisiones y reducir los tiempos de desarrollo.
La expansión internacional de Leapmotor
Leapmotor también cuenta con el respaldo internacional de Stellantis, que adquirió una participación en la empresa y creó una operación conjunta para comercializar sus vehículos fuera de China. Esa estructura facilita el acceso a redes de distribución, logística y posventa en distintos continentes.
La compañía busca posicionarse como proveedor de vehículos completos y también de tecnología. Compartir plataformas, componentes electrónicos o sistemas de propulsión puede convertirse en una fuente de ingresos adicional y aumentar su escala.
Para América Latina, el acuerdo resulta relevante porque la región está recibiendo una oferta cada vez mayor de productos chinos electrificados. Todavía no hay confirmación de modelos o baterías derivados de esta alianza para Chile. Cualquier llegada dependerá de que las tecnologías superen la etapa de desarrollo y alcancen producción comercial.
La asociación entre Leapmotor y FAW refleja una tendencia más amplia: las fronteras entre fabricantes estatales, compañías privadas y grupos internacionales son cada vez menos rígidas. En la carrera por reducir costos y acelerar la innovación, compartir plataformas y baterías puede ser tan importante como vender más vehículos.
