Batería de ion-litio intercambiable. Imagen referencial. Foto: Kumpan Electric / Unsplash.
¿Qué ocurre con una batería cuando deja de servir en un automóvil eléctrico? No siempre corresponde enviarla directamente al reciclaje. En Chile, el proyecto LiBR3, impulsado por CircularTec, desarrolla protocolos para determinar si sus componentes pueden utilizarse nuevamente y bajo qué condiciones de seguridad.
No todas las celdas envejecen igual
Una batería está formada por numerosas celdas. Aunque sean similares al salir de fábrica, la temperatura, los ciclos de carga y las diferencias de resistencia interna pueden acelerar el desgaste de algunas de ellas. Por eso, una batería retirada de un vehículo puede conservar capacidad de almacenamiento en parte de sus componentes, pero también presentar riesgos que impiden reutilizarla sin un diagnóstico técnico.
El comunicado de CircularTec cita una investigación publicada en Nature Energy en 2026, basada en datos de 116 automóviles y 17 buses eléctricos, que examina el impacto de esas diferencias internas en la degradación y vida útil. Los resultados refuerzan la necesidad de evaluar cada conjunto y no asumir que todas las baterías del mismo modelo se comportan igual.

El trabajo de LiBR3 en Chile
El proyecto busca desarrollar protocolos de diagnóstico y seguridad para medir el estado de salud de las baterías, su capacidad disponible y su comportamiento eléctrico. Mauricio Retamales, director de LiBR3, advierte que incluso baterías de un mismo modelo pueden tener condiciones distintas, por lo que se necesitan criterios técnicos antes de decidir entre reutilización y reciclaje.
Una de las posibles aplicaciones son los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, conocidos como BESS. Estos sistemas permiten guardar electricidad para utilizarla posteriormente, pero requieren verificar la seguridad y el desempeño de los componentes reutilizados.
Gonzalo Bustos, líder de BESS y Aplicaciones del proyecto, plantea que contar con estándares comparables también ayudaría a desarrollar un mercado formal de reutilización en Chile. Luis Martínez Cerna, director ejecutivo de CircularTec, destaca el potencial de esta actividad para la investigación aplicada y la industria nacional.
Segunda vida no significa reutilización automática
El destino final depende del estado de cada batería: algunas podrían aprovecharse completas, otras requerirían revisar módulos y celdas, y las que no cumplan las condiciones técnicas o de seguridad deberán reciclarse. La investigación busca que esas decisiones se tomen con información medible, no solamente por antigüedad o kilometraje.
Fuente: comunicado de CircularTec y proyecto LiBR3 enviado a Motor Prime el 23 de octubre de 2026.
